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sábado, 15 de agosto de 2009

Tríos sexuales

Una noche con Laura.

Estábamos siempre comunicadas pero hacía dos años que no la veía. Recuerdo la última vez. Habíamos compartido habitación durante tres días, asistimos a unas jornadas de especialización de la empresa, al despedirnos me dio un beso casi rozando mis labios y dijo: te he deseado mucho.

Laura,… no era provocativa ni exuberante, el secreto estaba en la piel, esa piel tentaba de modo especial. Recuerdo los días de facultad, lánguida, casi pálida, ese largo cabello y unos ojos que bien acompañaban la perfección de unos labios tentadores. No era la favorita, era la más deseada. Pechos medianos y siempre marcados pezones.

Me llamó a las 7 de la tarde para avisarme que pasaría el fin de semana en casa. Ese día no trabajé y vivimos lejos del centro, le pedí a mi esposo que pasara por ella al volver de la oficina. Él sabía de Laura, no la conocía pero cuando le relaté nuestro último encuentro notó que me temblaba la voz, el relato lo excitó y ella noche estuvo en nuestras mentes… y sexos.

Era tarde, preparaba el café en la cocina cuando sentí que llegaron. Mi esposo vino hasta la cocina, corrió suavemente mi cabello, apoyó su excitado pene sobre mis glúteos y susurró. Hoy van a enloquecerme.

Había conocido a Laura, la piel de Laura.
No sin ansiedad, cargando la bandeja con café fui hasta la sala, ahí estaba ella, bella, tentadora… y sus pezones recién acariciados.
Me besó en la boca, directa y sensual. Nos besamos tiernamente. Mi esposo observaba la escena mientras nos servía el café. La mano de Laura acarició lentamente mis pechos, nos sentamos, bebimos un sorbo y volvimos a besarnos, Dani se acercó, nos besábamos los tres, olor a café y sexo que transportaba. Manos, piel, labios, lenguas. La lengua de Laura enloquecía mis pechos mientras la ansiosa boca de Daniel buscaba sus abiertas y deseosas piernas.
La sentí, me sentí lamiendo su dulce clítoris con absoluto placer, Daniel del otro lado comiéndose su hermoso culo mientras sus dedos acariciaban mi sexo con dedicación. Perdí la cuenta de la cantidad de orgasmos que tuvimos. Pasamos al dormitorio, Laura en la cama dándonos y dejándose sentir, sintiéndonos los tres, mezclados, excitados, plenos…
Desperté al otro día, la miré, la volví a desear así, tan tierna, desnuda y sus abiertas piernas que me llamaban. Daniel despertó a mi lado y comenzó acariciar suavemente mi ya húmedo sexo...

miércoles, 27 de mayo de 2009

Los colores del ¿"sexo"?


¿Qué te erotiza? ¿Hay cosas que seducen más que otras?

Lugares, olores, miradas, colores…

Dicen que los colores tienen una fuerte influencia en la sexualidad de hombre y mujeres y hasta leí por ahí que los colores tienen sexo. Un sacerdote yoruba africano decía que “sin duda el amarillo es masculino y el rojo es femenino”… En este sentido, tendríamos que pensar en la influencia o energía que los colores aportan a nuestra vida y cómo —colores negativos y positivos— nos afectan.

Es claro que el valor o aceptación que se le da a los colores depende de la sociedad a la cual pertenecen puesto que son un factor cultural.

En la sexualidad y erotismo se manejan diversas teorías respecto a esta influencia. Nunca reparé en ello, no se qué hay de verdadero o falso… pero, como estamos para aprender juntos (de otra manera es imposible) les cuento que, por ejemplo se dice que el Rojo transmite sentimientos energizantes y estimulantes como pasión, amor, poder, y deseo; Naranja es el de la alegría, creatividad, calidez y contacto afectivo con el otro; Amarillo expresa claridad mental, inteligencia, limpieza, luminosidad; Verde, concede optimismo, esperanza, salud y fertilidad; Azul turquesa, se usa en el aumento de la inmunidad o del sistema de defensas en infecciones o debilidad; Azul, es el color de la relajación, la tranquilidad, y la honestidad para conectar con las auténticas emociones; Indigo. Suele ser más empleado en meditación, porque facilita estados superiores de conciencia y el vaciar la mente de inquietudes; Violeta. Es el tono de la espiritualidad. En el área sexual estaría más relacionado con las prácticas sexuales del tantra y el Magenta. Se usa para aumentar el deseo sexual que lleva inhibido durante algún tiempo.





Relacionado con todo esta temática de las cualidades del color, están las teorías del hinduismo y algunas culturas asiáticas, según las cuales tenemos chakras o puntos clave energéticos en el cuerpo. El segundo de estos chakras es el que está vinculado con la energía creativa y la sexualidad, situado en el ombligo y simbolizado con el tono naranja. Así que si quieres estimular esta zona abdominal para favorecer la desinhibición y fluidez en pro de la sensualidad, acompaña el masaje con aceites aromáticos de color anaranjado.
La función última es facilitar la conexión con las emociones. Integrar al color en este proceso de autoconciencia, es una manera no sólo sensual sino divertida, de salir de la rutina del espacio amatorio (mismos muebles y colores de siempre).